martes, 16 de marzo de 2010

Cracovia

En Polonia, sí. Antes de nada, para los que vayan allá varios puntos:

- Polonia no tiene aún euro, sino zlotis. 4 zlotis son 1 euro.
- En invierno hace frío, mucho, muchísimo y nieva un huevo, aún en marzo, abrígate.
- Los precios son muy baratos, así que hasta unos costras como los solemos ser los erasmus pudimos pegarnos algún homenaje.
- En Polonia no se habla demasiado inglés, tenedlo en cuenta.

Cracovia es famosa por varios hecho, es la ciudad de Juan Pablo II, de Copérnico y de Auschwitz-Bikernau, el campo de concentración donde tantísima gente murió (1500000 se calcula).

Empecemos.

El primer día, al llegar estaba todo más menos despejado y no nevó hasta la tarde.
La torre del reloj, en la plaza del mercado.
Iglesia de Santa María, con una torre más alta que la otra. Me recordó un poco a "la manquita" de Málaga.
El mercado, en obras, como no... Aquí empezó a nevar y ya no paró en todo el día
El mercado por dentro.
Este buen hombre es un poeta polaco pero no recuerdo el nombre. Se ve que iba bastante a aquel local. Un tío interesante, xD
Las fotos que hice nevando me encantan, se ven los copos.
Santa María anocheciendo.
Santa María por dentro. No quise hacer más fotos, porque había bastante gente rezando. Polonia es un país profundamente católico. El techo asemejaba un cielo estrellado, era precioso.
El teatro. Nos lo encontramos de farra. Hago turismo hasta caraja...

Al día siguiente tocó ir a Auschwitz-Bikernau. Si ya habéis estado antes en un campo de concentración (yo estuve antes en Dachau, Munich) no tendréis muchas ganas de ir a otro, pero después de este, creedme, no querréis volver a otro nunca más.
Hay dos campos, el primero está orientado como un museo y es el campo de prisioneros original, usado al principio para presos políticos polacos. Después se modificó para más gente y para exterminar en masa. Se destruyó al final de la guerra y reconstruyó para usarlo como museo y monumento a los caídos. El segundo está a las afueras del pueblo, conectado con una vía de tren. Este se dejó prácticamente tal como estaba y nos da la idea de lo que pudo ser aquello. Si encima vas cuando está nevado, es bastante desgarrador.
"El trabajo os liberará". Sarcasmo alemán de la época. Esta es la famosa puerta de entrada.
Kilos y kilos de pelo humano que las SS no llegaron a vender.
Muro donde fusilaban a los que pillaban cometiendo alguna falta o crimen.
Pequeña bandera de España en el muro de los fusilados. También murieron españoles en Auschwitz, sobretodo aquellos que huyeron a Francia tras la guerra civil.
Auschwitz-Bikernau II visto desde la torre del centinela.
Por esta vía de tren llegaban los deportados, donde eran seleccionados. El 75%, no aptos para el trabajo, niños incluídos iban directamente a la cámara de gas. Iban engañados pues les decían que iban a unas duchas. Las cámaras en sí tenían ducha, pero nunca llegaba a salir agua por ellas. Los gaseaban con Zyklon B, un gas con contenido en cianuro. Tardaban entre 15 y 20 minutos en morir.Crematorio destruido por los SS cuando la guerra finalizaba en un intento por ocultar las pruebas de lo ocurrido.
"Lago" de cenizas de gente incinerada. Se aprecia un cuadrado.
Placa en español, escrito en gitano. Muchos gitanos murieron en Auschwitz. Estaba escrito en 16 lenguas. No había en español normal.
Uno de los barracones.

Al día siguiente tocó ver las minas de sal. No pondré muchas fotos porque la sal en suspensión arruinó muchas fotos y porque tampoco hay mucho que ver. Te obligan a ir en visitas guiadas y solo tienes la opción de elegir o polaco o inglés y cuesta unos 12 euros por barba. De todo el tour, la catedral de sal es lo único que realmente merece la pena. Esta catedral fue creada por tres mineros, ningún artista y en ella se representan escenas del nuevo testamento, incluyendo una réplica de la última cena de Leonardo da Vinci, perspectivas incluídas.
Lo único no creado por estos mineros es una estatua de Juan Pablo II situada a la salida.
La catedral de sal, las fotos no están curradas, sorry. Las lámparas están hechas de cristales de sal.
Conductos de agua.
Desde fuera.

Como última curiosidad de las minas diré que todas las herramientas empleadas eran de madera, pues la sal se come todo lo metálico.

Esta entrada termina con el castillo de Cracovia, que no vimos por dentro por falta de presupuesto, así que os dejo las fotos por fuera. Menos da nada, xD.

Este dragón tan majo es el dragón de Cracovia, mascota de la ciudad. Echa fuego cada tres minutos pero por culpa del viento no pillé la llamarada T_T.
El patio de armas.
Impresionante nevada en el aeropuerto de Katowice. Dejamos una pequeña huella.

Roma, tercera parte


Y última, esto ya se alarga mucho y se me acumula el trabajo.
Tras dos días de caminatas y sendas noches de farra, por último nos dejamos lo que nos quedaba más cerca del hostel: el coliseo, el foro romano, la boca de la verdad y el secreto de Roma. Por orden.

Primero el Coliseo. La entrada cuesta unos trece euros, 7 si eres estudiante europeo (lo siento señores de otros continentes). ¿Merece la pena entrar? Bueno, es el Coliseo más grande del mundo, pero si ya has estado en otro mejor conservado (como el de Verona, donde aún se usa para dar conciertos), lo cierto es que es más de lo mismo pero más grande y destrozado. No obstante entramos.
Si uno piensa en cómo debió ser aquello plenamente construido y recubierto de mármol blanco (así era originalmente) lo cierto es que da un poco de pena ver lo queda del gran Coliseo, pero bueno.
Esta foto muestra lo que serían los subterráneos de la arena, por donde subían a bestias y condenados. Para la época era una puesta en escena de la leche.
Foto hecha en dirección a la pared mejor conservada.
Desde las gradas.

El siguiente paso es el foro romano, que si compraste el billete en el coliseo también te valdrá. Pasear por el foro, entre tantas ruinas si que te da la sensación de que ahí hubo una gran ciudad y que ahora quedan sombras de lo que una vez llegó a ser.
Antiguo circuito de cuadrigas. Habría que ver a Alonso y Cia por aquí.
El circo máximo visto desde la casa de Adriano.
Templo de Romulo y Remo, pero no estoy seguro.

Lo siguiente fue buscar la bocca della verità. Consiste en una escultura redonda con forma de cara. Dice la leyenda que si metes la mano y dices una mentira, la mano se cierra y te atrapa la mano. Creo que ahí se pronunciaban juramentos antiguamente, pero no sabría decir de que época es. De todos modos no queréis que el blog sea una wikipedia, así que nada, xD.

Servidor y Lola jurando no beber más. Pensé que me aplastaría la mano.

No pude hacer una foto solo de la boca porque se hicieron con prisas. Llegamos fuera de hora por un minuto y solo nuestras súplicas hicieron que el segurata nos dejara pasar. Esta es la que mejor se ve.

Por último buscamos el secreto de Roma. Esto tuvo tela, porque, claro, no viene en el mapa. Para llegar, tras ver la boca de la verdad tienes que seguir calle abajo, siguiendo el río. En una calle peatonal cuesta arriba con el suelo de piedra subes. Llegarás a un mirador desde donde se ve Roma. Tras el mirador sigues, pasas un monasterio y verás un coche militar y varios soldados con fusiles de asalto patrullando (cerca está embajada de Irak). En frente de un edificio con cruces de Malta habrá una puerta con un cerrojo. Miras por el cerrojo y... Ecco.

¿Que qué se ve? No lo diré claro. Intenté hacer una foto por el cerrojo y pude haberla hecho porque si está nublado sale bien, pero disparé con el flash, no salió y al rato salió el sol, jodiendo una nueva oportunidad. Lo siento chavales...
El mirador, con vistas al Tíber.
Esta es la puerta en cuestión.

Fin de Roma. No puse todo lo que vi porque me habría tirando escribiendo y subiendo fotos demasiado tiempo y hay más cosas pidiendo paso. Cabe decir que ver Roma en tres días es bastante apurado, pues una ciudad con muchísimo que ver y puede que ni en una semana se vea todo con calma.

Proximamente (hoy si da tiempo) Cracovia.

lunes, 8 de marzo de 2010

Roma, segunda parte

El tour comenzó por Santa Maria Maggiore, una iglesia más (es que hay muchas). Ahí van las fotos.



La Fontana de Trevi, uno de los sitios más bonitos y emblemáticos de Roma. Estaba lleno de gente. Además se dio la casualidad de que aquel día jugaba el Panathinaikos contra la Roma y había bastantes hinchas griegos liándola.
Dice la tradición que si tiras una moneda por encima del hombro derecho con la mano izquierda volverás a Roma y que si tiras dos a la vez por encima del hombro contrario (es decir, con los brazos cruzados) encontrarás el amor.
Yo lo cierto es que iba a tirarme al agua al ver tanta moneda, pero al final me corté.


Hinchas del Panathinaikos liándola en la Fontana de Trevi. Les debió dar suerte, ganaron 2-3.

Las siguientes fotos son de Piazza Nabona. Tiene una fuente muy bonita que no pudimos ver por estar de obras ¬¬. Mala suerte, supongo.
Piazza Nabona con unas españolas tiradas por el suelo, xD

Esto de aquí, tan chiquito, es el panteón de Agripa, andamios incluidos. Cuando yo muera también quiero que me hagan una tumba así, xD.

Esto de aquí es la iglesia de San Ignacio de Loyola, fundador de los jesuítas, de Azpeitia, gipuzkoa (esto lo se porque yo viví cerca de allá). Es una iglesia que por fuera no parece gran cosa, pero por dentro gana mucho. Tiene unos detalles bastante curiosos además.

El techo de la iglesia da una sensación de trimidimensionalidad, las personas de la pintura parecen que estén más bajas.

Esto que se ve parece una cúpula, pero no lo es. Está pintado para que lo parezca.
No se aprecia bien en la foto, pero en la columna derecha de la ventana central da la impresión de que la pintura "se sale" y se agarra a la cornisa. Lo cierto es que el artista añadió una pequeña escultura en la ventana para rayar al personal.

Este es el monumento a Víctor Manuel II, unificador de Italia. Es un monumento enorme desde el que se puede disfrutar de bonitas panorámicas de Roma. También se puede subir al techo, pero costaba 7 euros y no era plan, la verdad.


El Coliseo
La columna de Trajano.

Este palacio es una sede de Gobierno, pero no se si es del ayuntamiento o de la región de Lazio. Lo cierto es que había una manifestación por la crisis (fijaos a la izquierda) y carabinieris antidisturbios listos para repartir estopa, así que no nos quedamos mucho tiempo. Eso sí, dio tiempo a ver la escultura de los fundadores de Roma.

La loba, Rómulo y Remo.

Para acabar el día (y la entrada, que ya está siendo larga), os dejo con unas fotos del foro romano, bueno, de lo que queda en pie. En la próxima entrada finalizo con lo que queda.

Servidor al lado de Cayo Julio César